
Leah Carlson- Según el marco de políticas de la iniciativa “Camino a las 10 mil viviendas” que adelanta la ciudad de Greensboro junto a múltiples colaboradores para abordar el desafío habitacional en la ciudad, un Estudio de Vivienda de Carolina Core, publicado en otoño de 2024 y realizado por Bowen National Research, destaca una brecha de de 33.210 viviendas para el condado de Guilford en todos los rangos de precios y tipos de propiedad.
En este contexto la iniciativa “Camino a las 10 mil viviendas” se plantea aumentar la oferta habitacional en Greensboro, apoyando la construcción de nuevas unidades para 2030 basándose en una estrategia coordinada que involucra a los sectores público y privado, “construyendo un sistema transparente, dirigido por la comunidad y bien coordinado que acelere la producción mientras protege los vecindarios existentes”, apunta el documento.
Para junio de 2026 la iniciativa ya había logrado cerca de 4.000 mil viviendas, tanto en construcción como terminadas, lo que representa alrededor del 34% de la línea proyectada. Greensboro Latino conversó con la Administradora Municipal Adjunta Nasha McCray sobre esta importante propuesta.
¿Puede hablarnos de la iniciativa “Camino a 10 mil viviendas”? ¿Cuál es su objetivo? ¿Quiénes participan? ¿Por qué es importante?
“Camino a las 10 mil viviendas” (Road to 10,000) es una iniciativa integral de la ciudad de Greensboro enfocada en crear las condiciones para lograr 10.000 nuevas unidades habitacionales para 2030. Pero en realidad va mucho más allá de alcanzar una cifra. Se trata de garantizar que Greensboro tenga suficientes y diferentes tipos de viviendas para satisfacer las necesidades de una comunidad en constante desarrollo y cambio.
Eso implica examinar todo el espectro habitacional: viviendas asequibles, para la fuerza laboral, a precios de mercado, oportunidades de compra, alquiler y diferentes opciones que puedan satisfacer las necesidades de las personas según la etapa de la vida en la que se encuentren y según su nivel de ingresos. Sabemos que ningún programa, desarrollador o nivel gubernamental puede resolver por sí solo este desafío, así que conscientemente se trata de un esfuerzo colaborativo. Reúne a los departamentos de la ciudad, socios del área de vivienda y de la comunidad, desarrolladores, organizaciones sin fines de lucro, instituciones financieras y, sobre todo, residentes y vecindarios.

Una de los aspectos en los que también nos hemos enfocado de manera intencional es el estudio de los sistemas que afectan a la producción de viviendas. Estamos examinando los terrenos propiedad de la ciudad, las regulaciones de desarrollo, los permisos, la infraestructura, los costos de desarrollo y otros obstáculos que puedan dificultar o aumentar los precios de la construcción de viviendas. Al mismo tiempo, el aumento de la oferta no debería hacerse a expensas de los actuales residentes, por lo tanto la lucha contra el desplazamiento, la estabilidad del vecindario, las oportunidades para la propiedad de viviendas y la creación de riqueza también son parte importante de este trabajo.
La iniciativa es importante porque la vivienda está vinculada a casi todo lo demás que intentamos lograr como comunidad: movilidad económica, desarrollo de la fuerza laboral, transporte, vitalidad del vecindario y nuestra capacidad para seguir siendo competitivos a medida que Greensboro crece. Ya hemos visto una importante actividad en términos de vivienda, con casi 4.000 unidades terminadas, en construcción o aprobadas durante los primeros 18 meses de este esfuerzo. Eso es alentador, pero también sabemos que aún queda trabajo por hacer, particularmente en cuanto a asequibilidad y garantizar que los beneficios del crecimiento lleguen a todas las partes de Greensboro.
¿Cómo ha influido en la demanda de vivienda la llegada a la región de grandes empresas como JetZero, Toyota y Boom Supersonic?
El crecimiento económico que está teniendo lugar en Greensboro y la Tríada es emocionante, pero aunado a ese crecimiento se da una demanda adicional de vivienda. Y no son sólo los empleados de empresas como JetZero, Toyota o Boom Supersonic. Las grandes inversiones también atraen a proveedores, empresas de apoyo y empleos adicionales en toda la región, y todas esas personas necesitan un lugar donde vivir. Nuestros desafíos en materia de vivienda no empezaron con estas empresas, pero este crecimiento hace que sea más urgente abordarlos. Es por eso que no podemos tratar la vivienda y el desarrollo económico como conversaciones separadas.Si somos exitosos en atraer empleos a la región, también debemos garantizar que haya opciones de vivienda para quienes ocupen esos puestos y que las personas que ya viven aquí puedan quedarse, crear riqueza y beneficiarse del crecimiento de Greensboro.
¿Qué es el Comité del Grupo de Trabajo? ¿Cuáles son sus funciones?
El Grupo de Trabajo de “Camino a las 10 mil viviendas” se creó con el fin de traer diferentes voces y perspectivas a la mesa mientras desarrollamos la estrategia habitacional de Greensboro. Incluye representantes de organizaciones de vivienda y comunitarias, desarrolladores, instituciones financieras, miembros de la comunidad y otros socios que conocen diferentes aspectos de nuestro mercado inmobiliario. El Grupo de Trabajo nos ha ayudado a identificar barreras para la producción de viviendas, explorar posibles soluciones y, principalmente, escuchar directamente a las personas que construyen, financian, operan y se ven afectadas por el tema de la vivienda en nuestra comunidad. Su trabajo ayudó a dar forma al Marco de políticas que el Ayuntamiento adoptó este verano. Ahora estamos pasando del desarrollo del marco a su implementación, con el personal de la ciudad y nuestros colaboradores enfocados en poner esas estrategias en acción.
¿Cuál es el alcance de este proyecto? ¿Cuáles son los principales logros desde su lanzamiento?
El alcance es intencionalmente amplio porque no hay una solución única para nuestro desafío de vivienda. “Camino a los 10 mil viviendas” examina todo el sistema, desde la vivienda asequible y para trabajadores hasta el desarrollo habitacional a precios de mercado y la propiedad. También estamos tomando en cuenta las tierras propiedad de la ciudad, regulaciones y procesos de desarrollo, infraestructura, herramientas de financiamiento, maneras de preservar las viviendas existentes y reducir el desplazamiento. Uno de nuestros mayores logros es que ahora tenemos un Marco de políticas claro que nos brinda una hoja de ruta para avanzar. También hemos visto casi 4.000 unidades de vivienda culminadas, en construcción o aprobadas desde que se inició este trabajo. Estamos impulsando estrategias en torno a los terrenos propiedad de la ciudad, planes de vivienda listos para obtener permisos, regulaciones de desarrollo y otras herramientas que puedan ayudar a eliminar obstáculos y aumentar las opciones. Creo que el cambio más grande, sin embargo, es que ahora se está considerando la vivienda como parte de la estrategia de desarrollo más amplia de Greensboro. Está vinculada al desarrollo económico, al transporte, a la fuerza laboral y a la estabilidad del vecindario. El objetivo no es simplemente construir más. Se trata de crecer de una manera que cree más opciones de vivienda y más oportunidades para la gente que vive aquí.
¿Qué estrategias ha implementado la ciudad para ayudar a guiar las decisiones y avanzar en la iniciativa?
Gran parte de este trabajo ha sido examinar lo que la Ciudad puede controlar y preguntarnos dónde podemos hacer las cosas de manera diferente. El Ayuntamiento adoptó el Marco de políticas “Camino a las 10 mil viviendas” para ayudar a guiar esas decisiones y mantenernos enfocados tanto en aumentar la oferta de viviendas como en mantener la asequibilidad. Algunas de las estrategias incluyen hacer un mejor uso de la tierra que es propiedad de la ciudad, revisar los reglamentos y procesos de desarrollo que pueden crear obstáculos innecesarios, ampliar los tipos y opciones de vivienda, y analizar herramientas que puedan hacer el desarrollo más factible. También estamos centrados en la propiedad de viviendas, preservando las existentes y abordando el desplazamiento. El objetivo no es el crecimiento por el crecimiento. Queremos actuar conscientemente sobre dónde y cómo crecemos y garantizar que nuestras políticas nos ayuden a producir las opciones de vivienda que Greensboro realmente necesita.
¿Qué mejoras son necesarias en la ciudad para apoyar la expansión de la vivienda?
La vivienda no existe aislada. Si vamos a añadir miles de hogares, también tenemos que pensar en la infraestructura y los servicios que hacen que los vecindarios funcionen, es decir, las carreteras, la capacidad de agua y alcantarillado, el transporte público, las aceras y otros servicios comunitarios. También tenemos que pensar en dónde tiene más sentido construir. Hay oportunidades para añadir viviendas a lo largo de los principales corredores, cerca de los puestos de trabajo y tránsito, y en áreas donde ya existe infraestructura, sin por ello dejar de considerar el carácter y la estabilidad de los vecindarios establecidos. Para mí, esa es una parte importante del “Camino a las 10 mil viviendas”. No sólo nos preguntamos: “¿Dónde podemos construir más viviendas?” Nos preguntamos, “¿Qué necesita esta comunidad para sustentar esa vivienda y hacerla un buen lugar para vivir?” Esas conversaciones tienen que venir juntas.
¿Cómo ha logrado la ciudad involucrar a la comunidad en general y a la comunidad latina en particular?
La participación de la comunidad ha sido importante desde el principio. Hemos utilizado el Grupo de Trabajo, reuniones públicas y conversaciones comunitarias en el marco de “Road Show”, un esfuerzo de involucrar a la comunidad, así como nuestro trabajo con colaboradores de vecindarios y del área de vivienda para escuchar sobre los desafíos que viven las personas y los tipos de soluciones que esperan ver. Este aporte ayudó a dar forma al Marco de políticas del “Camino a las 10 mil viviendas”, pero la participación no puede detenerse porque el marco ha sido adoptado. A medida que avanzamos hacia la implementación, tenemos que seguir llegando a las personas donde están y asegurarnos de escuchar a comunidades que no siempre han estado bien representadas en los procesos públicos tradicionales. Eso incluye a la comunidad latina de Greensboro. Nuestra población latina es una parte importante y creciente de Greensboro, y necesitamos sus voces en las conversaciones sobre vivienda, propiedad de viviendas, inversión en vecindarios y desplazamiento. Eso significa estar conscientes de aspectos como el acceso al idioma, los socios comunitarios de confianza y de crear vías para que los residentes participen que vayan más allá de sólo pedirles que vengan a una reunión de la Ciudad.
¿Qué se está haciendo en las áreas de East Greensboro y Gate City Blvd. para desarrollar más viviendas y mejorar la infraestructura en general?
East Greensboro y el corredor de Gate City Boulevard son partes importantes de nuestra estrategia de crecimiento general. Hay oportunidades para la construcción de nuevas viviendas y la renovación en estas áreas, pero también reconocemos que la inversión en vivienda debe ir acompañada de la inversión en la comunidad que la rodea. Eso significa examinar la infraestructura, el transporte y el tránsito, las aceras y la conectividad, el acceso a empleos y servicios y el uso de tierras públicas. También tenemos que garantizar que no sólo estamos enfocados en atraer nuevos desarrollos. Preservar las viviendas existentes, apoyar a quienes ya viven allí y crear oportunidades para la propiedad de vivienda y la creación de riqueza son igualmente importantes. Para mí, la oportunidad en East Greensboro es aprovechar los activos que hay allí. Queremos fomentar la inversión sin perder a las personas y los vecindarios que han sustentado a estas comunidades durante generaciones. La medida del éxito no es simplemente cuántas unidades nuevas construimos; es si esa inversión mejora la calidad de vida y crea más oportunidades para las personas que ya están allí.
¿Cuáles son las necesidades destacadas por la comunidad hasta el momento?
Una de las cosas más claras que hemos oído es que la gente quiere más opciones de vivienda, pero la asequibilidad sigue siendo una preocupación real. Los residentes están pensando si sus hijos podrán vivir aquí, si las personas mayores pueden permanecer en sus comunidades a medida que envejecen y si las familias trabajadoras pueden encontrar una vivienda que se ajuste a su presupuesto. También hemos oído que la gente quiere que el crecimiento sea bien pensado. Se preocupan por proteger los vecindarios existentes, prevenir el desplazamiento y garantizar que las nuevas viviendas estén respaldadas por infraestructura, transporte y acceso a las cosas que la gente necesita todos los días. Esa retroalimentación ha reforzado en nosotros la idea de que el aumento de la oferta y la protección de la estabilidad del vecindario deben ir de la mano.
¿Algo especial, alguna anécdota, que recuerde sobre las reuniones con la comunidad?
Lo que permanece conmigo no es necesariamente una reunión en particular o un comentario. Es cuán rápido la conversación de vivienda se convierte en algo personal. La gente puede empezar hablando de desarrollo o asequibilidad, pero muy pronto están hablando de sus hijos, sus padres, sus vecinos o su propia capacidad para permanecer en la comunidad. También me ha llamado la atención el hecho de que las personas no se oponen necesariamente al crecimiento, sino que quieren entender lo que significa para ellos. ¿Mi vecindario todavía se sentirá como mi vecindario? ¿Mis hijos podrán permitirse una casa aquí? ¿Las nuevas inversiones crearán oportunidades para la gente que ya vive aquí? Esas conversaciones son un buen recordatorio de que el “Camino a las 10 mil viviendas” no puede ser sólo una cifra. Al final del día, estamos hablando de los hogares de las personas y sus vecindarios, y tenemos que mantener eso en el centro del trabajo.
¿Cómo pueden participar los residentes, desarrolladores y contratistas?
Hay muchas maneras de ser parte de este trabajo. Los residentes pueden participar en conversaciones comunitarias, compartir lo que están viendo y experimentando en sus vecindarios, y mantenerse comprometidos a medida que avanzan los proyectos y las políticas individuales. Esa perspectiva comunitaria es importante porque las personas que viven aquí experimentan nuestros desafíos de vivienda de manera diferente. También necesitamos desarrolladores, constructores, contratistas, organizaciones sin fines de lucro y socios financieros en la mesa. A medida que avanzamos en la implementación, habrá oportunidades relacionadas con las tierras propiedad de la ciudad, el desarrollo de viviendas y otras iniciativas. Queremos, en particular, seguir ampliando las oportunidades para que las empresas locales y pertenecientes a minorías participen en la inversión. Por favor, manténgase en contacto con nosotros en www.gsoroadto10k.com para obtener más información sobre el trabajo, recibir actualizaciones y revisar nuestro panel de progreso.
¿Algún mensaje para nuestros lectores?
Me gustaría alentar a sus lectores a verse reflejados en esta conversación. La vivienda nos afecta a todos, ya sea que usted alquile, sea propietario de una casa, esté tratando de comprar su primera vivienda, tenga hijos que espere puedan quedarse en Greensboro o tenga un negocio y necesite empleados que puedan permitirse vivir aquí. Y quiero especialmente que nuestros residentes latinos sepan que sus voces importan en este trabajo. Greensboro está creciendo y cambiando, y las personas que ya llaman hogar a esta ciudad deberían tener voz en cómo se da ese crecimiento y la oportunidad de beneficiarse de él. El “Camino a las 10 mil viviendas” es en última instancia crear más opciones y más oportunidades. Queremos que Greensboro sea un lugar al que la gente pueda venir y construir un futuro, pero también e igual de importante, un lugar donde la gente que ya está aquí también pueda quedarse, prosperar y construir ese futuro.




