
Alexis Quintar – Después de más de 1.000 días sin un presupuesto estatal aprobado, Carolina del Norte finalmente tiene un nuevo plan de gastos. El gobernador Josh Stein estampó su firma este martes en una legislación que destina 34.300 millones de dólares a diversas áreas del estado y que trae consigo aumentos salariales para docentes, empleados públicos y fuerzas del orden. En una ceremonia en la residencia oficial, Stein celebró los mayores incrementos en años para maestros y agentes del orden público, con aumentos que llegan al 13 % para estos últimos.
Además, el plan inyecta 700 millones de dólares extra para la recuperación tras el huracán Helene y destina más de mil millones para estabilizar la financiación de Medicaid. A pesar de las cifras astronómicas, Stein no escondió su preocupación por las limitaciones del presupuesto: “A Carolina del Norte le va bien, realmente es así. Y si queremos seguir siendo un estado de primer nivel donde la gente quiera criar a sus familias y las empresas quieran invertir, debemos continuar invirtiendo en el estado y en nuestra gente. Este compromiso no puede ser un esfuerzo de una sola vez”.
El gobernador celebra los avances, pero cuestiona las prioridades
Pese a promulgar la ley, Stein no escondió su preocupación por las limitaciones del presupuesto: “Carolina del Norte sigue entre los diez estados con los salarios más bajos para agentes penitenciarios. Los históricos aumentos para los policías estatales, que tanto celebramos, elevan el salario inicial del puesto 49 al 41 a nivel nacional. Si les dijera que ocupamos el puesto 41, no se sentirían orgullosos, pero es muchísimo mejor que estar en el 49”. El gobernador destacó que el incremento permitirá mejorar la posición del estado en el ranking nacional, aunque matizó que todavía queda mucho camino por recorrer.
El aumento salarial del 3 % para la mayoría de empleados públicos, aunque bien recibido, no compensa la erosión causada por la inflación de los últimos dos años. Asimismo, los incrementos no son retroactivos, aunque la mayoría recibirá bonificaciones entre 1,000 y 1,750 dólares, según sus ingresos.
Bonificaciones y un alivio que muchos consideran insuficiente
Para muchos empleados, ese dinero representa un alivio inmediato, sin embargo, también existe la sensación de que las mejoras no resuelven problemas estructurales. Ese sentimiento quedó reflejado en las palabras de Hannah Moon, profesora de inglés del condado de New Hanover y elegida Maestra del Año 2025 de la región sureste. Moon celebró que el estado haya decidido fortalecer los salarios docentes, especialmente en los primeros años de la carrera, lo que convertirá a Carolina del Norte en el estado con el salario inicial más alto del sureste.
En este sentido, la docente señaló: “Incluso los educadores más dedicados, como yo, llegamos a un punto en el que la pasión por sí sola no basta. Cada día damos todo lo que tenemos, pero nos preguntamos en silencio cuánto tiempo más podremos permitirnos seguir haciéndolo. Si bien este presupuesto es un paso en la dirección correcta para las escuelas públicas, todavía queda mucho trabajo por hacer”. Moon, quien lleva más de 16 años frente a las aulas, recibirá una bonificación de 1.000 dólares, sin embargo, recordó que los maestros del estado gastan, en promedio, 1.400 dólares al año de su propio bolsillo para comprar materiales destinados a sus estudiantes.
Entre acuerdos y desencuentros: la larga espera para un presupuesto
Carolina del Norte fue el último estado en aprobar un presupuesto, tras una larga parálisis legislativa. El 12 de mayo, el presidente de la Cámara de Representantes, Destin Hall, y el líder del Senado, Phil Berger anunciaron un acuerdo marco que incluía recortes graduales en el impuesto sobre la renta y fondos para proyectos clave, como un hospital infantil en Apex.
Stein criticó duramente el plan fiscal, que elimina condiciones para ciertas reducciones impositivas y mantiene recortes automáticos futuros, favoreciendo en su opinión a grandes corporaciones y personas adineradas. “Es positivo que este presupuesto retrase nuevos recortes fiscales durante este año, pero sigue contemplando reducciones automáticas que considero imprudentes y que benefician principalmente a los accionistas corporativos y a las personas con mayores recursos”, afirmó el gobernador.
Republicanos destacan disciplina fiscal
Tras la promulgación de la ley, los líderes republicanos defendieron el contenido del presupuesto. Phil Berger aseguró que, durante más de quince años, la mayoría republicana ha impulsado presupuestos orientados a controlar el gasto público y reducir la carga tributaria de los ciudadanos. Por su parte, Destin Hall sostuvo que el nuevo plan financiero “contiene algo para cada habitante de Carolina del Norte” y afirmó que las inversiones aprobadas fortalecerán las comunidades, impulsarán la economía y mejorarán la calidad de vida en todo el estado.
Aunque el presupuesto ya es ley, el debate político continúa abierto, ya que para Stein, el documento representa un paso adelante, pero no el destino final. Para los republicanos, en cambio, consolida una estrategia fiscal que consideran clave para mantener el crecimiento económico del estado. Lo único indiscutible es que, tras casi tres años de espera, Carolina del Norte vuelve a contar con una hoja de ruta financiera, aunque ahora comienza el desafío más complejo: convertir esas cifras en resultados que los ciudadanos puedan percibir en su vida cotidiana.




